“ Mis planes para ti son buenos y no malos, para darte un futuro y una esperanza… ”
Jeremías29:11

Los planes de Dios para nosotros son buenos, sin importar que haya sucedido en nuestro pasado.

El Señor quiere que tu y yo caminemos victoriosos por la vida. El sueña con vernos saliendo adelante en cada prueba y desafío que enfrentamos. Nos entrega todos los elementos, todas las herramientas, comenzando por la inteligencia. Debemos sumarlas a la perseverancia y empezar a caminar firmes, sabiendo que El está a nuestro lado en cada paso del camino.

El puede cambiar cualquier dificultad o tragedia nuestra en una verdadera victoria. Necesitamos darle espalda al pasado y mirar el ahora y hacia el futuro, con la convicción que el Señor está aquí con nosotros. El quiere lo mejor para tí y para mí!

En Isaías 43:19, El dijo: “ He aquí que estoy haciendo algo nuevo. Acaso no lo percibes? ” . Esto significa que el Señor está, ahora mismo haciendo algo nuevo en nuestras vidas! No el año que viene, sino ahora mismo! Cómo es que no lo percibimos? Dejemos que el pasado y sus sinsabores y derrotas se vayan.

No los invoquemos más. No les contemos a nuestros amigos y familiares tantas cosas horribles que nos sucedieron, a menos que las relatemos como parte de un testimonio para reconocer cómo hemos salido victoriosos con la ayuda de nuestro Señor! Ahora mismo El nos mira y espera que caigamos en cuenta que ya es hora de actuar como hijos Suyos. El es un Rey. Rey de reyes!!.

Somos príncipes y princesas y debemos empezar a caminar con amor, dignidad, bondad, generosidad y confianza tal como le viene a nuestra condición de hijos Suyos. No olvidemos que cuando nos entregamos a El, le pedimos que se hiciera cargo del control de nuestras vidas.

Ahora vamos y hagamos la tarea como se debe, con fuerza, constancia, mucho amor, y esperemos en Dios los resultados!

Oración:
Señor Dios de los cielos, me entrego a Ti con humildad, para que seas Tú quien guía mi vida. Escojo comportarme como un verdadero hijo Tuyo, y empiezo a caminar de Tu mano, lo cual es mi único boleto para salir victorioso de cada situación. Gracias siempre a Ti, mi Señor por ser tan bueno y generoso conmigo. Ayúdame a ser cada vez más merecedor de tu amor y apoyo. Apóyame para compartir con otros tu Palabra. Amén.